el legado virtual de Alberto Zedda

Una web recopila la ingente sabiduría del mayor experto de Rossini para su consulta y divulgación entre aficionados y expertos

ABC Cultural. Sábado 2 de noviembre de 2019

En tiempos, la sabiduría se almacenaba en el cada vez más en desuso formato papel, con bibliotecas alejandrinas como reducto físico de un conocimiento material. Hoy nadie compra una enciclopedia, tampoco la legendaria Grove, la biblia musical, reconvertida en web de pago. Así que cuando la viuda de Alberto Zedda, Cristina Vázquez, decidió darle una segunda vida a los trabajos del apóstol de Rossini en la Tierra -de la que partió hacia destinos celestiales en marzo de 2017- encontró en Internet el foro adecuado en el que hacer accesible un universo de saberes para leer, escuchar y reflexionar. Toda una vida de ensayos, escritos musicológicos, grabaciones discográficas, cursos de interpretación y audiciones a golpe de clic en una web de reciente creación (www.albertozedda.com). Y a medio plazo verá la luz una biografía del maestro, firmada por el periodista alemán Reto Müller.

“Esto es una manera de estar cerca de él”, reconoce Vázquez, al frente de un equipo de cuatro personas que completan María Weissenberg, Susana Lozano y Carla Di Carlo, entre las que se reparten las tareas de recopilación, digitalización y programación. En la web, un work in progress que seguirá creciendo en los próximos meses”, el legado de Zedda se divide entre sus facetas más populares como director de orquesta y musicólogo, y las que quizás resulten menos conocidas, como su labor ensayística sobre la música y las artes, y su papel como factótum en el Rossini Opera Festival de Pesaro -del que fue cofundador y director artístico durante quince años-, su segunda residencia y donde Zedda “decidió morirse”.  De hecho, el ROF ha puesto a disposición de Vázquez todos los escritos de Zedda en los programas de mano del festival, del mismo modo que la casa Ricordi ha autorizado a que sus ediciones críticas de bel canto se utilicen libre y gratuitamente.

En la actualidad, en esta fase inicial del archivo virtual de Zedda está disponible, además de su biografía y una discografía completa del director, una primera tanda de programas de mano y escritos de la más diversa índole, desde reflexiones sobre la vocalidad rossiniana al estilo belcantista, pasando por apuntes sobre títulos como Guillaume Tell o Falstaff, las últimas óperas de Rossini y Verdi, y por las que el maestro guardaba una especial veneración. Ambas las dirigió en sus últimos años en La Coruña, de la mano de los Amigos de la Ópera. “Debo de haber digitalizado algo menos de una cuarta parte de lo que guardo en casa”, apunta Vázquez, “y ahora estamos empezando con su obra anterior a 1990”, fecha en la que entró en la vida de Zedda. “De Alberto se conoce mucho, pero esta web va a permitir contemplar al humanista, al diletante que amaba muchas cosas, como él mismo se definía”.

Una píldora final de sabiduría, escrita ayer pero de plena vigencia aún hoy: “Luchar para hacer de la cultura un gasto prioritario no es un hábito de aristócratas que desconocen las necesidades primarias de la vida, ni el egoísmo de ciudadanos ricos que defienden privilegios, como parece pensar una opinión pública populista y confesional, cargada de prejuicios anticulturales que actúan de manera transversal en la sociedad civil”.

Así era Zedda.

  José Luis Jiménez