José Ramón Encinar

“Dos líneas sobre Alberto Zedda. Como en la anécdota sobre Agustín de Hipona ¿puede caber toda el agua del mar en un hoyo excavado en la orilla?
Una anécdota, repetida numerosas veces en la narración siempre nueva de Alberto, metáfora de esa renovación constante en sus centenares de barberos y tancredos.
¿Cuántas veces nos hemos reído escuchando a Alberto la ocasión en que en cena de alcurnia la ausencia de gafas provocó que su siempre atenta caballerosidad acabase derramando el vino cerca, muy cerca, pero, ¡ay!, fuera de la copa de su principesca vecina de mesa? No supimos nunca si lo que más provocaba nuestra hilaridad era la narración o la risa incontenible de Alberto recordando el momento.
Así era Alberto: como esos duendes, pequeñitos, inteligentes, imaginativos, irónicos del Perlimplín de Lorca puestos en música por su admirado Maderna.
Así estará siempre en mi memoria: pequeño, inteligente, imaginativo, irónico: VITAL.” José Ramón Encinar