Teresa Berganza

“Conocí a Alberto en los años 60, durante los ensayos de Il Barbiere di Siviglia en la Scala de Milán. Dirigía aquella producción nuestro querido Claudio Abbado y a todos nos unía el amor y el respeto por Rossini.
Después coincidí con Alberto en muchas ocasiones y a su lado he disfrutado de momentos maravillosos, compartiendo nuestra pasión por la música y en concreto por Rossini. Le recuerdo siempre con gran cariño y admiración.” Teresa Berganza